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Joaquin Dimagic
20 dic 2020
In FORO DE MAGIA PROFESIONAL
Hay muchas personas que sostienen que el primer truco de TODO show de magia debe ser rápido, impresionante y llamativo. Otros artistas (sobre todo en magia infantil) creen que el mago debe comenzar con el famoso "warm-up" o "calentamiento", en el que se le explica al público algunas reglas a seguir y se los hace liberar un poco de energía mediante juegos, gags o actividades similares. Además, esta etapa permite que los niños nos conozcan, se acostumbren a nosotros, y vean que somos graciosos, simpáticos, un poco tontos, etc. En definitiva, es una instancia antes del show en la que el público puede conocer un poco de nuestro estilo. Considero que esto es EXTREMADAMENTE importante, sobre todo cuando se trabaja con niños pequeños (menos de 4 años). Generalmente, mis shows infantiles, comenzaban con la música muy fuerte, lo que hacía que los niños hagan silencio (y los adultos también) y con una serie de efectos visuales: Bastón de aparición, aparición de botella, pañuelo a flor (Versión Dimagic - Disponible en la página), etc. Recuerdo aún hoy que la música era tan fuerte que hacía que los niños de la primera fila se taparan los oídos. Imaginen que ninguna persona del mundo (mucho menos un niño, que es más sensible) podría disfrutar de un espectáculo con una música que le taladrara los tímpanos. Gracias a Dios (O Copperfield, o Maradona, o en quien ustedes crean) tuve la oportunidad de trabajar en un jardín maternal (niños de 3 meses de edad hasta los 4 años), donde debía hacer 2 presentaciones, una para el turno mañana y otra para el turno tarde. En el turno mañana utilicé mi "increíble técnica de la música enfermiza a todo volumen" el resultado no fue nefasto, pero tampoco fue muy bueno. No es que el show no haya salido bien, pero se imaginarán que para un niño de 1 año, que apenas entiende lo que sucede a su alrededor, al ingresar en una sala donde hay un sujeto extraño (el mago) y recibir un estímulo tan abrupto como es el de la música fuerte, el resultado no es muy "tranquilizador" que digamos. Recuerdo que una seño se me acercó antes de comenzar el segundo show y me dijo en un tono amable "Joaquín, ¿Que te parece si en este segundo show, haces la primera parte del espectáculo en silencio?". En un principio dije "por supuesto, no hay problema" (de ser posible, hay que satisfacer las necesidades del cliente) pero para mis adentros pensé tontamente "¿Esta mujer me va a enseñar a MI a hacer magia infantil?" (Les recuerdo que llevaba sólo 2 años haciendo magia, pero creía saberlo todo). Finalmente, decidí hacer caso a esta seño. El resultado fue IN-CRE-Í-BLE: 1. Los niños ya no tenían que taparse los oídos. 2. Nadie hablaba, porque el silencio produce más silencio que la música fuerte (hagan la siguiente prueba, en una reunión de personas, paren la música de repente, verán como todas las personas hacen silencio al mismo tiempo). 3. Se escuchaban las risas de los niños. Al producirse un gag o situación graciosa, algunos niños reían, lo que le daba la pauta a los otros de que "todo estaba bien, y el mago era una persona graciosa". 4. Se podían escuchar los "ohhh" y "wooow" de sorpresa, tanto de los niños, como de las seños, que siempre son grandes amplificadores de emociones para los niños. No olvidemos que muchos niños pasan más tiempos con las seños que con sus propias madres. Por ende, si la seño está cómoda y riéndose de un mago, o sin lo presenta como "un amigo mío", los niños tendrán más confianza y se relajarán más. Y eso, en definitiva, es lo que queremos durante el primer momento del show. 5. Podía hacer alguna aclaración con la voz (si bien intentaba no hablar durante los primeros minutos) o alguna onomatopeya, algún sonido de pedo, una risa, etc. En definitiva, todas eran ventajas. En ese momento (y hasta el día de hoy) la mayoría de mis shows comienzan de la siguiente manera: Los niños entran en fila, se sientan los más pequeños adelante y los más grandes atrás (aproximadamente a un metro y medio de donde estoy parado) yo ya estoy en escena y trato de sonreír lo más que pueda (eviten la sonrisa forzada del estilo "guasón" o "el bromas" para nuestros amigos Españoles), algo que funciona muy bien es buscar a un niño que se vea sonriente y saludarlo con la mano y con una sonrisa, generalmente el niño saludará de lejos y ya hemos roto la barrera de "si nos portamos mal, el mago nos va a transformar en sapo" (frase que suelen decir las seños antes de presentar el show o a los niños en el aula/salón de clases). Luego mientras van entrando, procuro hacer algunos gags físicos, sin hablar, que demuestren que soy un poco torpe y gracioso: algo que me humanice. Generalmente me apoyo en mi mesa valija, la cual tiene ruedas, esta se mueve un poco y finjo perder el equilibrio y casi caer. Luego acerco la mesa valija nuevamente y repito la secuencia. Muchos niños comenzarán a reír, lo que hace que otros niños miren y comienzan a reír también (ya tienes a varios "en el bolsillo"). Otra técnica es fingir que me abrocho un botón del saco, luego cuando separo las manos, el saco se abre (recuerden que solo FINJO abrochar el saco) entonces sonrío, miro al público, miro el saco y me sorprendo, intento abrocharlo de nuevo, miro al público, me apoyo en la mesa valija, ésta se mueve, casi tropiezo, me asusto, miro el saco, me asusto de nuevo, etc. Les puedo asegurar que estas "tonterías" significan el 70% del show. Los niños ya saben muchas cosas de nosotros: Somos divertidos, somos torpes, nos equivocamos, somos graciosos, nos gusta jugar y lo más importante: SOMOS HUMANOS, verán que recalco mucho este tema, pero es fundamental. Los niños muchas veces ven a los magos como seres sobrenaturales y extraños. Y para los niños, y humanos en general, esto funciona así: EXTRAÑO = DESCONOCIDO = MIEDO. Entonces tenemos que hacerles entender que somos uno más de ellos, que podemos ser sus hermanos mayores, sus padres o primos. Que tenemos mamá y papá (o papá y papá. O mamá y mamá o lo que sea), que tenemos miedos, errores, deseos, etc. Y todo eso queda establecido en ese momento de "torpeza". Recuerdo que en un texto de mi querido Carlos Adriano (el ni me conoce, pero yo lo quiero) de uno de sus libros (los recomiendo todos) o quizás una entrevista... (Compren igual los libros) él decía que al trabajar con niños pequeños hacía que los niños entren a la habitación del show en fila, como sucede habitualmente y él simplemente estaba jugando con un pañuelo. Lo hacía volar, desaparecer y aparecer, lo colocaba en un maletín y el pañuelo se caía, lo juntaba, lo colocaba en el maletín y se volvía a caer (algunas risas), lo colocaba en el maletín y nuevamente se caía (más risas) y así hasta que LITERALMENTE se sentía avergonzado el mismo por la repetición. OBVIAMENTE esto último es una forma de decir, por dos motivos: 1. Sacarles una carcajada ES LA MEJOR FORMA DE DARTE A CONOCER CON LOS NIÑOS. 2. Los niños AMAN la repetición (Ya lo hablaremos en otra sección del Blog). Ya lo dijo Silly Billy en su libro (el cual también recomiendo): "La repetición es divertida. La repetición es divertida. La repetición es divertida." También en el Penguin Live Lecture de Danny Orleans (Puede que sea Dany con una sola "n") que comenta que hace un warm-up completamente en silencio con los dedos, donde los niños lo imitan y tiene muchas situaciones graciosas. Una de las cosas que más me llamó la atención y que me dí cuenta que los grandes magos infantiles hacen es NO HACEN MAGIA DURANTE EL WARM-UP. "Pero mago Joaquín, ¿Está mal hacer magia durante el warm-up?" la respuesta es "Que se yo. Sólo soy un mago". Pero la experiencia de varios magos me dice que en las primeras etapas es mejor caer bien y hacer reír, que asombrar y deslumbrar. ADEMÁS, DannNy Orleans (de quién recomiendo sobre todo su "Penguin Live Lecture") aclara algo muy importante, durante el calentamiento él no hace magia por que los niños aún están entrando al espacio escénico, es decir que si hacemos un truco en este momento, varios de los niños se lo perderán. Por último quiero aclarar que hoy en día me presento frente a los niños y digo: "Buenas tardes, mi nombre es Joaquín Dimagic, vamos a empezar el espectáculo como a mí me gusta, con un fuerte A-Plauso", en ese momento coloco la música (bastante fuerte como para que los niños no hablen, pero no tanto para que se tengan que tapar los oídos) lo cual, combinado con los aplausos, pone todos los ojos en mí. Entonces comienzo a hacer mi rutina musical de presentación, donde hay gags, trucos y muchísima magia visual durante aproximadamente 3 minutos. Lugo de esto hago la presentación oficial donde digo el motivo por el que estamos reunidos, de quien es el cumpleaños, etc. Espero que este texto les sirva de ayuda a la hora de pensar "como empezar sus espectáculos", ya que creo fehacientemente que es una parte FUNDAMENTAL del show. Es nuestro momento de darnos a conocer tanto para los niños, como para los adultos, de darles la seguridad de que vamos a poder controlar la situación, de que tenemos experiencia, que nos gusta lo que hacemos, que sabemos de niños, que somos buenos magos, que somos alegres y carismáticos, que no somos peligrosos y. sobre todo, que VALEMOS LA PENA. (Miren si no habrá cosas que demostrar en apenas 5 minutos) Joaquín Dimagic.
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